Como
todo dispositivo funcional, los robots tienen una estructura formada por
sistemas o subsistemas y componentes. Si observamos la forma y el funcionamiento
de los diferentes tipos de robots podemos deducir que todos tienen algo
en comun:
La
estructura o chasis: es la encargada de darle forma al robot y
sostener sus componentes. Puede estar constituída por numerosos
materiales, como plásticos, metales, etc. y tener muchas formas
diferentes.
Los robots pueden ser del tipo "endoesqueleto", donde
la estructura es interna y los demás componentes externos, o "exoesqueleto",
donde la estructura es externa y cubre los demás elementos.
Las
formas de las estructuras son de lo más variadas, tanto hasta donde
la imaginación y la aplicación que se le va a dar al robot
lo permitan.
Las
fuentes de movimiento: Las
fuentes de movimiento son las que le otorgan movimiento al robot. Una
de las más utilizadas es el motor eléctrico. Un motor es
un dispositivo que convierte la energía eléctrica en energía
mecánica rotacional que se utiliza para darle movimiento a ruedas
y otros medios de locomoción.
En robótica
se utilizan motores de CC (corriente continua), servomotores y motores
paso a paso.
Una fuente
de movimiento nueva que apareció recientemente en el mercado son
los músculos eléctricos, basados en un metal especial llamado
Nitinol.
Los
medios de transmisión de movimiento: Cuando
las fuentes de movimiento no manejan directamente los medios de locomoción
del robot, se precisa una interface o medio de transmisión de movimiento
entre estos dos sistemas, que se utiliza para aumentar la fuerza o para
cambiar la naturaleza del movimiento, por ejemplo para convertir un movimiento
circular en lineal, o para reducir la velocidad de giro.
Se suelen
emplear conjuntos de engranajes para tal fin, aunque también se
usan ruedas de fricción o poleas y correas.
Los
medios de locomoción: Los
medios de locomoción son sistemas que permiten al robot desplazarse
de un sitio a otro si éste debe hacerlo. El más utilizado
y simple es el de las ruedas y le siguen en importancia las piernas y
las orugas.
Los medios de agarre: Algunos
robots deben sostener o manipular algunos objetos y para ello emplean
dispositivos denominados de manera general medios de agarre.
El más
común es la mano mecánica, llamada en inglés "gripper"
y derivada de la mano humana.
En los robots
industriales se usan mecanismos especiales para sostener herramientas
o piezas de formas determinadas.
La fuente de alimentación: La
fuente de alimentación de los robots depende de la aplicación
que se les dé a los mismos, así si el robot se tiene que
desplazar autónomamente, se alimentará seguramente con baterías
eléctricas recargables, mientras que si no requiere desplazarse
o sólo lo debe hacer mínimamente, se puede alimentar mediante
corriente alterna a través de u convertidor.
En los robots
de juguete o didácticos se pueden emplear baterías comunes
o pilas, y en los de muy bajo consumo celdas solares.
Los sensores: Los
sensores le permiten al robot a manejarse con cierta inteligencia al interactuar
con el medio. Son componentes que detectan o perciben ciertos fenómenos
o situaciones.
Estos sensores
pretenden en cierta forma imitar los sentidos que tienen los seres vivos.
Entre los
diferentes sensores que podemos encontrar están las fotoceldas,
los fotodiodos, los micrófonos, los sensores de toque, de presión,
de temperatura, de ultrasonidos e incluso cámaras de video como
parte importante de una "visión artificial" del robot.
Los circuitos de control: Los
circuitos de control son el "cerebro" del robot y en la actualidad
están formados por componentes electrónicos más o
menos complejos dependiendo de las funciones del robot y de lo que tenga
que manejar.
Actualmente
los modernos microprocesadores y microcontroladores, así como otros
circuitos específicos para el manejo de motores y relés,
los conversores A/D y D/A, reguladores de voltaje, simuladores de voz,
etc. permiten diseñar y construir tarjetas de control para robots
muy eficientes y de costo no muy elevado.
El bajo costo
actual de una computadora personal permite utilizarla para controlar robots
de cualquier tipo utilizando las grandes ventajas que supone dicho dispositivo.
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Pasando
al entorno industrial, podemos observar lo siguiente en los dispositivos
que se encuentran instalados en muchísimas fábricas:
En los sistemas
automáticos de manipulación de piezas u objetos podemos
distinguir tres partes estructurales muy bien definidas.
La primera
es la máquina propiamente dicha, o sea todo el sistema mecánico
y los motores o actuadores y el sistema de agarre o sujeción de
los objetos.
Los sensores
de fuerza, visión y sonido son detectores necesarios para
que la máquina sepa exactamente el estado de todas las variables
que precisa para una correcta actuación.
El sistema
de control y el lenguaje de programación forman el sistema
de toma automática de decisiones, que incluye la planificación,
el control de los movimientos y la interpretación de los datos
que aportan los sensores.
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Detallando
ahora estos elementos podemos ver la estructura de un robot de tipo industrial
en la siguiente tabla, observemos que el brazo mecánico es sólo
una parte de todo el mecanismo:
Manipulador,
ejecutor o efector final
El controlador: puede ser: de posición, cinemático, dinámico
o adaptativo
Los elementos motrices: pueden ser: Neumáticos, Hidráulicos
o Eléctricos
El elemento terminal: Aprehensor, Herramienta
Los sensores
Los ordenadores
El manipulador, ejecutor o efector final: (dispositivos
de manipulación: brazos, muñecas, manos, herramientas, dispositivos
de succión y magnéticos.
El
manipulador o brazo son los elementos mecánicos que propician el
movimiento del elemento terminal. Los
elementos rígidos del brazo están relacionados entre sí
mediante articulaciones, las cuales pueden ser giratorias o prismáticas.
El
número de elementos del brazo y el de las articulaciones que los
relacionan determinan los grados de libertad del manipulador, que en los
robots industriales suele ser seis.
El controlador de posición : es
el dispositivo que se encarga de regular el movimiento de los elementos
del brazo, y de todo tipo de acciones, cálculos y procesos de información.
La complejidad del control varía con los parámetros que
se manejan, existiendo varias categorías de controlador:
El
controlador de posición solo interviene en el control de
posición del elemento terminal, pudiendo actuar punto a punto,
o bien en modo continuo.
El
controlador cinemático además de la posición
controla la velocidad del brazo.
El
controlador dinámico tiene en cuenta también las
propiedades dinámicas del manipulador, motores y elementos asociados.
El
control adaptativo, además de lo indicado en los anteriores,
también considera la variación de las características
del manipulador al variar la posición.
Desde
otra óptica, el controlador puede ser de lazo abierto o de lazo
cerrado.
En el primero
se manda una señal de control, pero no se verifica si se ha reproducido
con exactitud o se ha cometido un error al ejecutarse. En el segundo caso,
existe una realimentación de la salida, cuya información
se compara con la señal de mando, tratándose el error, si
lo hubiera, de manera adecuada para lograr alcanzar lo que se pretendía
con la señal de mando.
Los elementos motrices o Actuadores
(motores neumáticos, mecánicos o eléctricos que
suministran la fuerza de entrada para el movimiento de los ejecutores).
Se encargan de mover las articulaciones, a través
de cables, poleas, cadenas, engranajes, etc.
Su clasificación se realiza de acuerdo al tipo de energía
que utilizan:
Los actuadores neumáticos emplean el aire comprimido como
fuente de energía y se utilizan para controlar movimientos rápidos
pero de no mucha precisión.
Los actuadores hidráulicos se utilizan cuando se requiere
una gran capacidad de carga, junto con una precisa regulación de
velocidad.
Los actuadores eléctricos son los que más se utilizan,
por su fácil y preciso control, y por las ventajas del funcionamiento
mediante energía eléctrica.
El elemento terminal: Aprehensor, Herramienta
Sensores:
detectan la luz, el sonido, las distancias, etc.
Ordenadores de tamaño grande o mediano: conectados a los
actuadores y sensores por cable o radio, o microprocesadores internos
(dentro del robot), o una combinación de ambos.

La
tendencia actual es diseñar robots más y más versátiles,
capaces de adaptarse a distintos trabajos. Cuanto más general es
la aplicación más complejo es el diseño de la máquina
y, por lo tanto, más se encarece el mismo.
Sería
interesante que los robots fueran:
*-Autónomos, es decir, que pudieran desarollar su tarea
de forma independiente.
*-Fiables,
que siempre realizaran su tarea de la forma esperada.
*-Versátiles,
que pudieran ser utilizados para variadas tareas sin necesidad de demasiadas
modificaciones en su control.
En
general hay cuatro tipos distintos de soluciones para los problemas a
los que un robot se enfrenta. Dependiendo de las restricciones del problema,
un tipo de solución será más apropiado que otro,
pero raramente será un tipo aislado de soluciones quien proporcione
el mejor resultado.
| Ingeniería
del entorno |
| Cambio
de la forma física del robot |
| Cambio
del tipo de acciones que el robot lleva a cabo |
| Software
de control para dirigir el comportamiento del robot |
Ingeniería
del entorno
Los humanos utilizamos este método continuamente para hacernos
la vida más fácil. Cuando estamos diseñando un robot
hay ciertas características del entorno que podrían simplificar
el diseño del mismo. Por ejemplo un robot de limpieza que en vez
de trabajar de día trabajara de noche, evitando así el problema
de la gente moviéndose por su entorno.
Cambio
de la forma física del robot
La forma de un robot puede tener un gran impacto en sus prestaciones,
un robot no cilíndrico corre mayor riesgo de quedar atrapado por
una disposición desfavorable de obstáculos o de fallar en
encontrar un camino en un espacio estrecho o intrincado.
Consideremos dos robots del mismo tamaño uno cilíndrico
y el otro cuadrado, ambos encuentran un paso estrecho según se
mueven. Un algoritmo sencillo permitirá al robot cilíndrico
pasar, el robot choca, gira y lo intenta de nuevo hasta que pasa. Esto
es así de simple porque el robot es capaz de girar estando en contacto
con el obstáculo.
El robot cuadrado, por el contrario, tiene que retroceder y girar si quiere
usar la misma táctica. Por tanto, siempre se requiere un algoritmo
más complejo para la navegación de un robot cuadrado que
para la de uno cilíndrico. Para entender la razón de esto,
tenemos que apelar a un concepto avanzado en robótica conocido
como espacio de configuraciones cuyo autor es Tomás Lozano-Pérez.
Software
de control más sofisticado para dirigir el comportamiento del robot
Un diseño sencillo puede ser suficiente para realizar la tarea
encomendada si el software de control es lo suficientemente completo como
para resolver todos los problemas a los que se enfrente.
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